Sí, entre comillas, por qué? Pues porque si a mi me sirve, no es basura jaja. Me encanta Sydney, y no sólo por los rascacielos, las playas, la Opera House, si no por lo que la gente tira a la basura! Y es que esto de vivir en una casa a la que entras por [...]
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THIS IS SYDNEY
abr 4
Aprovechando uno de los pocos días soleados que quedan antes de que entre el invierno, fuimos a dar una vuelta por el CBD para enseñarle la ciudad a unos amigos italianos de Daniele que acaban de llegar. Aquí os dejo algunas fotos de esta bonita ciudad: Jazz en las calles…Con un Dj que sólo hay [...]
FOREX POR LA PATILLA
No se si lo había dicho ya, pero una de las compañeras de casa es una mujer americana de unos 65 años más o menos (Vanessa). Es puro nervio, no para de hablar y va corriendo a todos lados, con lo bajita que es parece el correcaminos pero con pelo rojo. Ella se vino a Sydney por negocios mientras su marido sigue en Florida para terminar con el papeleo y tratar de trasladar el negocio y algunos clientes aquí. Ambos son broker de forex.
El FOREX es el mercado internacional de divisas, es como la bolsa pero sólo se negocian las monedas de los distintos países (euro, libra, dólar americano…). Hablando un día le conté lo que había estudiado y que había hecho algún curso de bolsa y me dijo que me bajara el portátil a su cuarto. Cuando entro en la habitación veo que tiene montado en el escritorio, dos portátiles encendidos y una pantalla extra: todas llenas de gráficos de velas y líneas por todos lados.
Lo primero que hacemos es descargarnos una demo que tiene en su web y me explicó todo el programa y las funciones, además de algunas herramientas a las que tengo que pillarle el truco todavía. La verdad es que con tanta palabreja técnica que me soltó en un momento.. como para acordarme de todo.
El otro día me dijo que si tenía algo que hacer por la tarde, que había quedado con su socio, uno de sus “traders” (trabaja para ella comprando y vendiendo, vamos) y con unos cuantos “alumnos” a los que iba dar una clase de introducción al FOREX, así que le dije que sí y allí que nos fuimos. Llegamos a un bar en un buen barrio de Sydney y allí tenemos una zona reservada, así que le ayudé a montar las cosas y allí que estaba…recibiendo un curso de FOREX gratis (vale, es de introducción, pero ella también se dedica en parte a dar cursos).
El martes que viene también me ha dicho que me vaya con ella que me va a colar en el edificio donde se reúne con sus socios, donde da las clase a prácticas a los que están apuntados a su curso de principiantes…veremos a ver qué sale de ahí!
Yo mientras sigo aquí jugando, menos mal que los 25000 dólares con los que trabajo no son de verdad…
PD: prometo darle más caña al blog!
ADIÓS A LEON
La otra noche se despidió Leon (la mayoría de asiáticos que vienen aquí tienen que elegir un nuevo nombre para que nosotros sepamos decirlo sin muchos problemas). La verdad es que nos pilló un poco por sorpresa porque directamente nos dijo que se iba al día siguiente…como podréis deducir era bastante reservado.
Leon (pronunciado algo así como Lion) estaba aquí haciendo un curso de informática y no se que más, es padre de dos niños de unos 6 y 8 años. Ahí donde lo veis tenía 40 y pico años….y la verdad es que aparenta muchos menos. Pudimos “hablar” con sus hijos un día por Skype y no paraban de hacerle fotos a la pantalla! éramos la novedad jeje
La noche antes se puso a vaciar su estante del frigorífico y del armario, así que ahora todos tenemos noodles y arroz gracias a él. Es una pena que se fuera tan pronto, sobre todo porque no me había dado tiempo a decirle que me enseñara a hacer el kárate, kung-fu o las artes marciales que sea que hacía algunas mañanas en el patio jeje
En fin, te echaremos de menos Leon!!

Y ahora lo que todos estabais esperando…..un vídeo de su famosa “habitación”, no me extraña que pasara la mayor parte del tiempo en la cocina….
LA CASA
Después de un mes aquí yo creo que ya es hora de contar algo de la casa ¿no?.
Como ya sabéis por este post la casa está en el barrio (o suburbio, como los llaman aquí) de GLEBE. El barrio está muy bien, muchísimos restaurantes, cafeterías, librerías y un centro comercial que nos pilla cerca donde solemos ir a hacer la compra.
Esta zona tiene su parte buena…típicas casas de estilo australiano y otras más modernas:




Y luego está nuestra casa, la “barata”, y lo digo entre comillas porque en España (y en cualquier parte del mundo) esto sería un robo a mano armada. Pagamos por la habitación 275 AU$ (dólar australiano), que viene a ser como unos 190E, y pensareis…..joder, no está tan mal ¡qué exagerado! pero es que aquí los precios te los dicen por semana, así que podréis hacer vuestros propios cálculos y saber cuánto os puede salir al mes. De las personas que conocemos, nosotros somos de los que menos pagamos, porque aquí cuanto más cerca del agua o del centro más caro sale (como norma general). Si os digo que ahora mismo somos 8 personas en la casa, y que hay sitio para 3 más podéis haceros una idea de lo que se embolsa “el pirata”. Pero la cosa no queda ahí, porque la parte baja y delantera de la casa (la que da a la avenida más famosa del barrio) es una tienda! lo que tienen que pagar de alquiler será una burrada imagino.
Estaréis un poco asustados por los datos, 8 personas en la casa+una tienda en la parte delantera….pero tranquilos que la casa es grande y y hay espacio “de sobra”.
En el cuarto de las chicas de abajo ahora mismo sólo está Elise (Francesa, 22 años, haciendo unas prácticas de fisioterapia), en el de los chicos está Michael (Neozelandés, 50 y pico años, no sabemos en qué trabaja..), Danielle (Italiano, 23 años, estudiando un máster de biotecnología molecular, te cagas) y Takeru (Japonés, 22 años, estudiando inglés pero no hay manera de entenderlo). Arriba está nuestra habitación y otra más de chicas con Claudia (Italiana, unos 25 años, estudia y trabaja, no se le ve el pelo salvo en las fiestas) y Betty (China, 23 años, nombre real Yun, estudia un máster de mercados internacionales, mira por dónde..) a esta planta hay que sumarle la habitación de Leon (Taiwanés, 40 y pico años aunque parecen 30, trabaja no se muy bien en qué).
El ambiente es muy bueno, “quedamos” en la cocina para cenar a eso de las 8:45-9:00 y nos ponemos ha hablar de todo, a reírnos de los acentos de cada uno y esas cosas. Os dejo unas fotos!


Y aquí tenéis un pequeño vídeo de la casa (lo se…por mucho que le hable en español al japonés no se va a enterar…es complicado hacer un vídeo hablando en español y mientras contestar al otro en inglés). Por lo menos ha quedado divertido:
BÚSQUEDA DE CASA II
Seguimos en domingo y volvemos del CBD destino a casa a tratar de robar el internet de mierda que pillamos y buscar algunos números más, pero cerca de casa vemos otro anuncio que tiene también buena pinta, además nos pilla de camino, así que llamamos para agotar todas las opciones del día.
El teléfono da señal, esperamos, y por fin alguien lo coge, tiene acento indio. Nos dice que podemos pasar sin problemas a verlo, nos da la dirección y allá que vamos. Al llegar vemos que la dirección es de un restaurante indio de los cutrecillos, quizás es que la casa está por aquí cerca. Sale el hombre a recibirnos y nos dice que pasemos….¡¿QUE PASEMOS?! Yo ya estaba en plan de cachondeo y por tomarme todo bien, así que convencí a María para entrar y pasar el rato. En este momento eché bastante de menos a JC, Nacho y Juanjo….con ellos aquí podría haber sido bastante mejor!!
La cosa fue más o menos así:
Primero, en la tv del restaurante están retransmitiendo en diferido la final del Mundial, 1 punto para los indios.
Segundo, para entrar a tu habitación tienes que atravesar el restaurante, 80 puntos menos.
Tercero, realmente la habitación no era mala del todo, espaciosa, ordenada, con TV, un buen armario…sorpresa, es la mejor habitación del momento. 0.5 puntos para los indios.
Cuarto, el servicio no está mal tampoco, pero ¿será el mismo que usan los clientes? Mejor ni preguntar. Por si acaso, le damos 90 puntos negativos.
Quinto, preguntamos que dónde estaba la cocina…….y nos dice que podemos usar la misma que la del restaurante!! “Pa cagarse!” el descojone fue descomunal al ver a su mujer ahí cocinando entre las cacerolas más grande que he visto en mi vida!
¿Olor a curry todos los días a las 9 de la mañana? No gracias.
Un gran día después de todo, ¿no? Menos mal que al día siguiente María tenía la orientación de la facultad y quizás podrían ayudarle con lo de encontrar alojamiento o eso pensábamos, pero bueno, para nuestro consuelo todos los chicos estaban más o menos igual.
El lunes yo tenía que ir a desbloquear mi móvil español y a comprar un número de teléfono, para cuando volví, María ya había salido de clase y me esperaba en la cafetería donde trabaja Tania, la chica que nos dio las llaves de casa y tras contarle nuestra gran aventura ésta nos dio el número de teléfono de un antiguo casero suyo que tenía varias casas y que quizás nos podría ayudar, así que quedamos con él y vamos a ver qué sorpresa nos encontramos esta vez.
Entramos a la casa por el patio de atrás, por lo visto la parte de adelante es una tienda. Un patio bastante grande, un primer cuarto de baño con lavadora y secadora abajo y arriba una cocina bastante grande, con dos frigoríficos y muy bien equipada, por fin algo decente! El primer inquilino de la casa era un hombre “kiwi” (de Nueva Zelanda) muy simpático de unos 40 años largos que estaba cocinando algo que llevaba bastante bacon…en ese momento entra por el patio una chica china que nos saluda muy educadamente y se va a su habitación. La casa tiene una habitación compartida para los chicos, con sitio para 4 personas, pero es una habitación enorme con un escritorio para cada uno y todo muy ordenado, nos quedamos impresionados, casi tanto como el chico japonés que estaba durmiendo en una litera, que se despertó del susto al oírnos hablar. Subiendo las escaleras hay 3 habitaciones más, una con 3 camas para chicas y otra con 2 camas para chicas también, y la tercera sería la nuestra…una habitación espaciosa, con un escritorio grande y con sitio para otro más nos dijo el hombre y lo mejor de todo…..¡una vista increíble de los rascacielos de la ciudad! Así que casi sin pensarlo dijimos que sí.
Tenemos casa! (perdón, habitación)
BÚSQUEDA DE CASA I
Es domingo y tras 3 días en la tierra de Oz es el momento de ponerse a buscar casa, habitación o estudio, lo que venga primero.
Por la ciudad pueden encontrarse carteles en los semáforos anunciando habitaciones y demás, así que cogemos aquellos que más se acercan a nuestro presupuesto y a la zona que nos interesa (tiene que quedar cerca de la Universidad de Sydney y de mi escuela de inglés) por lo que buscamos los que están en el barrio de Glebe y Ultimo.

El primero que elegimos es una casa compartida que está en Ultimo, una zona bastante bonita y tranquila. Llegamos a la casa y nos atrevemos a llamar, desde dentro una mujer nos pregunta quienes somos a través de la puerta, total que nos presentamos y nos abre una mujer thailandesa gordita de unos 30 años que nos invita a pasar.
La primera en la frente, ZAS! El salón estaba separado por paneles de madera en no sé cuántas “habitaciones” con una cama en cada una, la señora nos dice que podemos usar la habitación grande…vete tú a saber a qué llamará “grande” esta mujer…total que subimos y despierta a su hermano (23 años aprox.) que estaba sobando en el cuarto. Dejémoslo en que la habitación era tamaño “estándar-ajustada”, ah, se me olvidaba decir que por supuesto en el saloncito de arriba también había apañado otro par de habitaciones de las suyas.
La mujer mientras nos dice que tiene un piso también en el CBD (Central Business District, como llaman ellos al centro de la ciudad) por si este no nos gustaba, qué lista!, y nos dice que tiene una habitación más grande y en la que vive menos gente por un precio bastante aceptable, así que le decimos que sí que queremos ir a verla, porque realmente la cosa no puede ir a peor…o eso pensábamos. Tan campante nos dice que en 5 minutos está lista para salir, así que nos baja a la cocina, nos prepara un té y nos deja esperando con su hermano, todo un personaje, pero un chaval muy gracioso que nos cuenta que sólo le gusta la fiesta, pero que ahí donde lo ves acababa de terminar un máster y le había salido un trabajo para el Estado japonés, donde le iban a pagar una pasta por lo visto, los hay con suerte porque además el tipo no hablaba ni papa de japonés.
Una vez estaba lista la mujer (20 min. después) salimos camino al centro a ver la otra opción. Esto no lo sabíamos, pero en algunas zonas de Sydney hay unas cuestas que te pueden dejar sin respiración cuando llegas arriba, así que ver a esta señora tan gordita fue todo un espectáculo, menos cuando nos tocó bajar unas largas escaleras, donde me ofrecí para ayudarle con la mochila que llevaba porque la estaba viendo sufrir un poco-bastante. Esa muestra de confianza le hizo tomarse la libertad de soltarme de sopetón la mochila más adelante cuando a ella le vino en gana, fue como, “Toma, llévame la mochila que estoy cansada”, podéis imaginaros nuestras caras en ese momento, la señora ni estaba cansada ni nada, lo que estaba es un poco “tocada” de la cabeza. Eso sí, se iba parando en todos los escaparates de las cafeterías para ver los dulces y no parar de repetir en su “maravilloso” inglés que todos le parecían muy bonitos…
Finalmente llegamos al sitio, un edificio de los más altos del CBD, impresionante. Planta 21, nos deja pasar y….¡más de lo mismo! ¡No puede ser! El piso no era muy grande, y podían vivir hasta 6 personas conté yo, en 2 habitaciones y en el salón. Era de cachondeo porque imaginaros cómo es la cosa que en el salón tenía la tele y justo en frente una silla, no había sitio para más ¿qué pasa? ¿Qué la tv se ve de uno en uno? jaja! de coña.
Resumen: Fracaso total y con María a punto de un colapso multifuncional. Pero bueno ¿es el primer día no? Además, todavía no ha terminado…continuará.







