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AUSTRALIA DAY

PORT STEPHENS

AUSSIE DAY

El día 26 de enero se celebra el día de Australia, que conmemora la llegada de la Primera Flota con presos a Sydney Cove en 1788 y la proclamación de la soberanía Británica al quitar a los Holandeses de en medio (no confundir con el día en el que llegó el Capitán James Cook en 1770). Es curioso, porque mientras ellos celebran este día, hay otros australianos que recuerdan esos tiempos de una manera bien distinta, los aborígenes. Hay ciertos grupos de aborígenes que llaman a este día como El día de la invasión o Día de la supervivencia.

En cualquier caso, el miércoles fue día de fiesta y como tal preguntamos a los australianos qué es lo que hacían ellos. Jack nos dio dos opciones: O vamos a la playa a hacer una barbacoa (ya ves tú que novedad, cualquier excusa es buena para ellos jaja) o bien si no tenemos piscina (como es nuestro caso) compramos una hinchable y la ponemos en el patio y nos sentamos todos a beber cervezas. La idea era tentadora, pero al final decidimos optar por la playa ya que Michael (el de las paellas) me llamó y me dijo que si me apuntaba a un día de surf, barbacoa, fútbol y sol en la playa de Curl Curl.

En cuanto dijo surf ya no escuché nada más, 6 meses en Australia y todavía no había cogido una tabla…Soy fácil de convencer. Para llegar allí desde Sydney cogimos el autobús L90 en Central Station hasta Dee Why, y allí cambiamos al autobús que nos llevó directamente hasta la playa. El viaje duró como una hora más o menos, puede que más con tanta ida y venida. Preparamos todo esa mañana y fuimos Daniele, Hannes, Federica, Edu, Davinia y yo porque Jack tenía algo que hacer esa mañana y se nos uniría más tarde.

Cuando llegamos allí había una niebla en el mar que daba miedo. A pesar de eso la playa estaba llena y eso que llegamos sobre las 11 y pico de la mañana. A lo lejos ya vi esa carpa blanca que montamos en las ferias donde hacíamos las paellas, inconfundible! Menudo sitio pillamos, muy bueno, y allí que estaba Michael con más amigos, tablas de surf, barbacoa portátil y balón de fútbol. Lo pasamos de lujo porque el cielo se despejó muy poco a poco y eso ayudó a que el calor no nos “matara” porque ya era asfixiante cuando estaba nublado…

Una vez en el agua con la tabla de surf me di cuenta de una cosa………Estoy muy desentrenado jaja. Me costó llegar a los demás la misma vida, gracias también a la corriente que había que incluso los australianos decían que no era normal en esa playa, aunque a ellos se los veía tan contentos. Cuando te metes por primera vez en el agua en Australia quieras que no se te pasan por la cabeza todos esos animalejos tan peligrosos de los que has oído hablar y que…De verdad están ahí! Iba remando cuando me veo a mi izquierda una “Carabela portuguesa” (Physalia physalis), la famosa Blue Bottle de la que todos hablan. Ahí flotando tan tranquila como si nada. La dejé atrás y me fui a lo mio pero sigo remando y me veo de reojo una sobra oscura bien grande sobre un fondo de arena….Y ya dices tú…Hostia, a 100m de la orilla cachondeos los mínimos! Pero nada, seguí remando lentamente y ya me di cuenta de que era una “isla” de algas en el fondo, así que respiré más tranquilo y me puse en mitad de todos los surfistas por lo que pudiera pasar…xD

Cogí una ola “medio qué” y me salí para volver a entrar al agua desde otro lado. Cuando ya estoy dentro…Zás! Se me enrolló una Blue Bottle en la rodilla izquierda, así que tocó salirse del agua e ir a los socorristas. Edu y Davinia que estaban por ahí me vieron y me acompañaron. Tuve suerte porque al parecer no soy alérgico a la picadura y no pasó de dolerme y molestarme como una hora más o menos. Una chica socorrista voluntaria (aquí esto funciona así, hay más socorristas voluntarios que pagados) me dijo que me metiera en la ducha y dejara que el agua dulce limpiara la zona durante unos 5 minutos sin restregarme. Me preguntó que si era la primera vez que me picaban y le dije que sí, así que estuvo pendiente de mi no vaya a ser que me diera alguna reacción fuerte. Después me dio un paño con agua caliente para que lo pusiera en la zona y calmar el hinchazón. Pero nada, como nuevo. Cuando llegué al sitio donde estábamos descubro que a otro amigo español le había picado también peligrosamente cerca de la entrepierna y estaba sufriendo lo suyo, e incluso a Michael se le enganchó una en la mano (él si tiene reacciones más graves y me enseñó una picadura en la pierna de hace una semana en la que todavía se puede ver por dónde pasaron los tentáculos :S ). Las señales que me dejó a mi a día de hoy casi han desaparecido. Eso sí, 3 españoles que se llevaron la peor parte, pero de los australianos que se metieron con nosotros a hacer surf a ninguno les pilló…

Luego, Daniele y Hannes me convencieron para meterme en el agua otra vez y…..”Toma castaña” (como dice Daniele el italiano), a él se le enganchó en un pie jaja. Decidimos que no nos íbamos a meter en el agua hasta que la marea cambiara al final del día, y efectivamente, entre las corrientes y el cambio de marea desaparecieron todas las cabroncetas (con perdón) del agua:

Al final del día Jack no llegó porque se había perdido al coger los autobuses, así que se volvió a casa. Nosotros a la vuelta ya en Sydney, al cruzar por Darling Harbour, pudimos ver parte del espectáculo de fuegos artificiales, una pasada!

En Youtube hay varios vídeos, pero este muestra un poco lo que fue, aunque la parte del final (la mejor) no la saca:

Al final sólo decir que lo pasamos genial, gracias a Michael por invitarnos!!

PD: Ya tengo visa nueva!! Hasta septiembre de 2011!! Menos mal…Ya os contaré cómo fue todo.

NAVIDAD

Estos días de fiestas se echa de menos a la familia, es la primera navidad fuera de casa y claro..algo se nota. Pero menos mal que aquí es todo nuevo y nos distraemos fácilmente.

Para empezar estamos en verano, esos casi 30ºC cuando hace sol ya te hacen olvidarte de que estamos en fiestas de navidad. A quién se le ocurre? jeje No tenemos sensación ninguna de que sean fechas especiales, para nada. Sólo lo notamos cuando algunos amigos se vuelven a casa a pasar un tiempo con las familias o los compañeros de trabajo deciden hacer planes juntos para pasar la noche del 24, etc.

Os dejo con algunas fotos curiosas de la navidad aquí (que pena que no tenga fotos de los autobuses por fuera y los camiones de bomberos, porque son para verlos) y con un vídeo de la Catedral de Sydney con el espectáculo de luces que prepararon. Le he pedido el vídeo a Hannes, uno nuevo que vive con nosotros, pero no se porqué no lo veo bien en el ordenador, de todas formas os dejo un vídeo de Youtube de bastante calidad, aunque filmado desde un pelín lejos.

Otra cosa es que los australianos celebran más la comida del 25 que la cena del 24. Podíamos ver a gente que compraba pizzas en el Domino’s o cenando en restaurantes thailandeses un poco cutrecillos.

Nosotros cenamos en nuestra casa con (suena al típico chiste) un alemán, un inglés, una estonia, una taiwanesa, una japonesa y una china. Cada uno hizo un plato, el que más me gustó fue el de la japonesa, los rollitos de arroz, atún y pepino y los rollitos de arroz con patatas aliñadas que había comprado en Coles (supermercado)…jaja

María hizo una de sus famosas tartas de queso y yo huevos rellenos! no iba a hacer nada, pero al final digo mira, me sobran huevos…

Las asiáticas era para verlas cómo me miraban y me hacían fotos mientras los hacía, ya ves tú, lo más fácil del mundo! Al final sólo a la china le gustaron (creo que se comió 3 huevos enteros fácilmente, no veas el saque que tiene…) las otras dijeron que era demasiada mayonesa para ellas pero que estaban buenos. Y os preguntaréis…qué hizo el inglés? pues….él se encargó de comprar las bebidas claro! jaja porque cocinar…

El 25 por la mañana fuimos a hacer algo típico australiano….barbacoa en la playa! Elegimos Bronte Beach y allí que llegamos a las 11 de la mañana para coger sitio…o eso pensábamos: ya estaba todo pillado! Total, nos conformamos con la sombra de un árbol y ahí instalamos el campamento, aunque para campamento los que había allí. La mayoría de australianos se llevaron sus carpas de plástico y todo, pero lo mejor fue ver a una familia de italianos ya arraigados en Australia que se llevaron una barbacoa de 1,5mx1,5m donde hacían pizzas en un horno calentado con carbón, el cual encendieron con un soplete tamaño militar! Para verlo..jaja. A nosotros nos tocó hacer cola en las barbacoas públicas, pero al final lo conseguimos. Fuimos todos los de la casa (salvo las japonesas que ya tenían planes)y unos buenos amigos chilenos a los que invité además de un par de chicos chinos amigos de Betty, Toni y Michael. Pasamos un gran día porque aunque el tiempo decía que iba a llover hizo un sol increíble y el agua estaba de lujo! Con surfistas que llevaban gorros de papá noel y todo! una locura, lo que yo diga…

Ahora llega la parte divertida, al menos lo fue para mi, para Betty (China) no tanto…Vale que viven en un país que no está abierto al mundo a pesar de los grandes acuerdos comerciales con todo el planeta; por eso puedo entender que no conozcan (verídico) a Michael Jackson, Elvis Preslay, Madonna, etc. También pasa que sea la 3ª o 4ª vez que veas el mar aunque lleves 2 años viviendo en Australia…….pero que NO SEPAS QUE EL AGUA DE MAR/OCÉANO ES SALADA…….eso es para ir a China y encerrar a todos los que trabajan en el ministerio de educación como mínimo! Pues eso, Betty no se había interesado lo más mínimo por el mar hasta hace unos días en los que, claro, cuando hace sol nos vamos a la playa como locos. Ahí te ves a Betty que le confiesa a María que no sabe nadar…Vale. María se ofrece a “enseñarle” y se van a la piscina que hay en la playa para empezar poco a poco. Ahí fue el momento en el que le pregunta a María si le estaba saliendo sangre de la nariz y María extrañada le dice que no, que por qué dice eso. A lo que ella responde que es que le sabe salado (para ella la sangre sabe salada, no a hierro, pero esa es otra historia) y claro, ahí es cuando María se entera de que ella no sabe nada sobre el mar, ni siquiera lo más básico. Y sí, estas cosas pasan en pleno siglo XXI a una persona de 23 años que estudia un Masters en la University of Sydney.

Cuando vuelven me veo que se quieren meter al mar. Expectación total. Tienen toda mi atención. La escena era genial: Betty agarrando a María de la mano que parecía que se la iba a romper y entrando al agua con gafas y los ojos cerrados….

María le de decía: “si no abres los ojos, te comes la ola” , así que ella muy obediente los abre y a esto que se avecina una gran ola…..María la prepara y le dice que se de la vuelta justo cuando venga la ola (hay que reconocer que fue un mal consejo jaja)……ZAS! revolcón del siglo y salida inmediata del agua. Pero bueno, no le cogió miedo aquél día y ayer lo volvió a intentar, esta vez de mano de la estonia, aunque tampoco duraron mucho en el agua.

El cuadro no acaba aquí, Sabrina (Taiwan) se viene a la playa con nosotros pero no quiere que le de el sol, por aquello de que no les gusta ponerse morenos..Después estaban los otros dos chicos chinos, uno que no sabía nadar tampoco y que era la segunda vez que veía el mar en su vida y el otro que sí que sabía nadar, le encantaba el mar y que se tiró adentro como loco. Yo fui con él y cuando estamos dentro me dice que sólo sabe nadar a braza (tipo rana) y el mar estaba con unas olas y corrientes bastante fuertes, total que le di algunos consejos y me lo llevé para la orilla por lo que pudiera pasar después de verlo tragar agua unas cuantas veces…Y es que en la playa de Bronte las corrientes son peligrosas, tienen hasta nombre: “Bronte Express”, porque en cuanto menos te lo esperas te lleva a las rocas y de ahí te saca a mar adentro.

Lo pasamos muy bien como podéis ver! Lo malo…es que María vuelve a España el miércoles :(

PD: siento la calidad de las fotos. Me parece que están preparando un vídeo de estos dos días así que cuando esté listo os lo subo.

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LA UNIVERSIDAD

La Universidad de Sydney (1850) está considerada como la número 36 en el ranking mundial de 2010 (o la número 92 en otros sitios, depende bastante de los criterios a valorar que utilice cada estadística). En cualquier caso, el campus es increíble, es bastante grande y mezcla edificios antiguos con otros mucho más modernos y siempre rodeado todo por grandes jardines e incluso un parque con lago incluido.

Es un buen sitio para visitar porque abre de lunes a domingo, pero eso si….con cuidado a partir de las 8 de la noche, que los possums no son los únicos que os pueden intentar quitar algo…

Como curiosidades el campus tiene un edificio de dos plantas con discoteca, bar y por supuesto, barbacoa al aire libre con música todo el día. También 2 museos (no todo va a ser fiesta), uno de historia natural y el otro más “itinerante”, ahora mismo hay temática egipcia y joyas de antiguas civilizaciones.

En el museo de historia natural se pueden ver todo tipo de fauna australiana disecada y sus esqueletos (tampoco penséis que es el museo oficial de la ciudad, es simplemente una pequeña muestra).

No se en qué momento a alguien se le fue la “pinza” y como vio que le sobraba espacio dijo….”Falta algo”, y no se le ocurrió otra cosa que poner diferentes evoluciones del Homo sapiens…

Aquí os dejo con algunas fotos del sitio:

Así dan ganas de ir a la universidad, incluso de estudiar!

PD:  las fotos panorámicas si queréis verlas mejor id al enlace de flickr.

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AL HOSPITAL

¿Por qué todo iba a ser perfecto el domingo cuando podía no serlo?

No voy al médico en España desde hace vete a saber cuánto tiempo, y dos semanas en Australia es suficiente para tener que pasar por el hospital, nada más y nada menos!

Resulta que después de comer todo aquella carne nos pusimos a jugar fútbol, volley y demás chorradas que se nos ocurría con el balón y debió darme un corte de digestión bastante fuerte, aunque no empecé a notarlo hasta que no llegamos a casa un par de horas más tarde. Me empecé a sentir mal y claro, todos sabemos que pasa en estos casos, “devolví” la comida (citando palabras de mi abuela, que suena menos fuerte).

Como seguía encontrándome mal decidimos ir al hospital para asegurarme de que no era alérgico a algo de lo que había probado (canguro, etc). Cuando llegamos, lo primero que hay que hacer es rellenar un cuestionario que te dan y ahí te avisan con lo que tienes que pagar en varios casos, por ejemplo:

Para que te atienda el médico: 150 AU$

Por pasar una noche en el hospital: 1200 AU$ (aprox.)

Me examinó primeramente una enfermera para ver el nivel de “gravedad” que tenía mi caso y como vio que me encontraba mejor me dijo que tenía que esperar en la sala de espera como unas 2 horas porque estaban muy liados (la misma historia que en España). Como seguía sintiéndome bien le dije a María y a Daniele que esperábamos 30 min. y nos íbamos porque total, esto le pasa a todo el mundo. Pero cual es la sorpresa cuando pasan esos 30 min. que noto que el cuerpo se me afloja y que me da un bajón tremendo rozando el desmayo. No lo vi porque no daba para más, pero la gente debía haber puesto unas caras bastante curiosas (ahora me río), la de María y Daniele no eran tan graciosas…Los pobres, que mal lo pasaron cuando me metieron rápidamente hacia dentro. Según me contaron nadie les dijo nada durante la media hora en la que me estuvieron sacando sangre y poniéndome el suero, pero luego ya entraron y se quedaron conmigo las 3 horas y pico que tardé en ventilarme 3 bolsas de suero. Tuvimos tiempo para hablar, chachondearnos del “vecino” que no paraba de roncar y Daniele aprovechó los 105$ que nos íbamos a dejar para llevarse prestados unos cuantos guantes de plástico como recuerdo.

Cuando vino la doctora ya me dijo que los análisis estaban bien y que no había pasado del mini-síncope y del corte de digestión, así que podía irme a casa sin problemas pero que tuviera cuidado con lo que comía en los días siguientes. Me vino muy mal porque la noche siguiente organizamos una cena “internacional” en casa con tortilla de patatas, crepes con nutella, pizza, crostata, risotto y un pollo frito aliñado de dos maneras distintas al estilo japonés que por lo visto estaba para chuparse los dedos.Todo eso acompañado de distintos vinos australianos que fueron trayendo los invitados. Por desgracia yo no pasé de dos trozos de pizza y un poco de risotto, por lo que todos estuvimos muy de acuerdo en repetirlo otro día.

Tuve que ir a una de las oficinas con las que tengo contratado el seguro médico a reclamar el dinero que pagamos, le pregunté a la chica si esto siempre se hace así (pagar primero y reclamar después) o si hay otra forma y me dijo que sí, que era así siempre…Así que nada..Me mandarán un cheque a casa con el 85% de lo que pagué, porque el entrar por emergencias tiene un apartado especial en el contrato.

Ya estoy perfectamente, así que todos tranquilos, una experiencia más. Como le dije al enfermero que me estaba “agujereando”: no cambio por nada el día que había pasado!!

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BONDI TO COOGEE

El domingo, como vimos que seguía haciendo muy buen tiempo decidimos ir a pasar el día a dos de las playas más conocidas de Sydney: Bondi Beach y Coogee Beach.

Nos recomendaron hacer el recorrido desde una playa a la otra andando por la costa. Son unos 4 km aproximadamente que se llevan muy bien porque el camino está totalmente asfaltado, pero eso sí, en algunos tramos hay escaleras para aburrir. Más o menos por aquí es por donde fuimos (no viene en el mapa el exacto, pero os hacéis una idea):

Hicimos Bondi-Coogee y no al revés porque Daniele (compañero italiano de casa) nos dijo que podíamos hacer barbacoas en la playa de Coogee, porque allí hay instaladas unas barbacoas de uso público que son gratis que están en la zona de parque (si os fijáis en el mapa casi todas las playas tienen zona verde). Así que pensamos que era mejor andar primero y comer después.

La playa de Bondi («Bondi» o «Boondi» es una palabra aborígen que significa agua que rompe sobre las rocassonido del agua rompiendo en las rocas, o eso dicen) te impresiona, aunque no tiene más de 1km de largo. Pero es que ver ese agua cristalina, esas olas, ese césped, esas vistas……te deja helado! La panorámica la podéis ver mejor si os vais al Flickr.

El camino como digo no es pesado salvo por las escaleras, pero las vistas merecen increiblemente la pena.

Los surferos que había ese día se quedaron un poco aburridos, porque el mar estaba bastante “plato”. Me hace gracia el pobre de la segunda foto que está abajo a la derecha, que por querer ser original se apartó del resto, en una cala donde entraban menos olas si es posible….creo que todavía sigue ahí esperando la buena.

Ya un poco cansados llegamos por fin a Coogee. Lo mejor de la playa vuelve a ser el agua cristalina, porque lo que es la extensión…se quedan cortos, necesitan un poco más de Cádiz por aquí.

Lo primero que hacemos es ir a comprar la comida al supermercado: hamburguesas, filetes, salchichas y…..salchichas de canguro! (nota mental: comprar la próxima vez filetes de canguro y no salchichas..). Tuvimos que esperar un poco a que dejaran libre una de las barbacoas para empezar a hacer nuestra primera “barby”, que así es como se las conoce por aquí. Nosotros llegamos totalmente de novatos, pero los “habituales” se llevan su papel de aluminio, mazorquitas de maiz, cebolla….Vamos, que a lo tonto se quedan sin sitio donde poner los filetes. Cuando llegó nuestro turno sólo nos quedaba babear:

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