Archivos Mensuales: julio 2010
Premier de “Killers”
El otro día fue bastante completo, hicimos muchas cosas y exprimimos el día hasta el final.
Primero dimos un paseo por el CBD y nos cruzamos con unos chavales que estaban tocando en la calle, la verdad es que lo hacían muy muy bien, sobre todo para tener el equipo que tenían, porque el batería usaba un cubo de plástico. El grupo se llama “The Wildhearts” y están en Facebook por si alguien quiere echarles un vistazo, nosotros hicimos un pequeño vídeo porque nos gustaron bastante:
Ese mismo día me di cuenta que en un escaparate un maniquí se movía……total que me giro y veo que son chicas de verdad las que están posando en la tienda! en el escaparate! Por lo visto eran del programa “Australia’s next top model” y ahí que estaban ellas, super monas de la muerte y yo que llevaba la cámara en mano no podía dejar pasar el momento:

Ya por la tarde-noche quedamos con Katheleen (Kata para los amigos), una chica americana que conocimos en Sevilla y con la que tenemos muy buena relación y nos invitó a ir a la Premiere de la película “Killers”, protagonizada por Katherine Heigl y Ashton Kutcher. No me preguntéis cómo está la peli porque no la vimos, sólo entramos de enchufe al bar vip que tienen en la parte de arriba a tomarnos una copa, y allí que estaba Ashton para la ocasión. Desafortunadamente para María no se pudo hacer una foto con ella y no pudimos sacar una mejor que esta porque, y lo puedo decir sin equivocarme, las chicas estaban completamente locas con el tipo…y no entiendo por qué.

Ya por la noche fuimos a dar un paseo por la Opera House, y a la vuelta atravesamos un parque en el que vimos unos bichos impresionantes, los Possums, había oído hablar de ellos y la verdad es que me llamó la atención que no son nada asustadizos, unos bichejos muy graciosos, ya contaré algo más de ellos otro día pero os dejo esto como avance:

Un saludo!
BÚSQUEDA DE CASA II
Seguimos en domingo y volvemos del CBD destino a casa a tratar de robar el internet de mierda que pillamos y buscar algunos números más, pero cerca de casa vemos otro anuncio que tiene también buena pinta, además nos pilla de camino, así que llamamos para agotar todas las opciones del día.
El teléfono da señal, esperamos, y por fin alguien lo coge, tiene acento indio. Nos dice que podemos pasar sin problemas a verlo, nos da la dirección y allá que vamos. Al llegar vemos que la dirección es de un restaurante indio de los cutrecillos, quizás es que la casa está por aquí cerca. Sale el hombre a recibirnos y nos dice que pasemos….¡¿QUE PASEMOS?! Yo ya estaba en plan de cachondeo y por tomarme todo bien, así que convencí a María para entrar y pasar el rato. En este momento eché bastante de menos a JC, Nacho y Juanjo….con ellos aquí podría haber sido bastante mejor!!
La cosa fue más o menos así:
Primero, en la tv del restaurante están retransmitiendo en diferido la final del Mundial, 1 punto para los indios.
Segundo, para entrar a tu habitación tienes que atravesar el restaurante, 80 puntos menos.
Tercero, realmente la habitación no era mala del todo, espaciosa, ordenada, con TV, un buen armario…sorpresa, es la mejor habitación del momento. 0.5 puntos para los indios.
Cuarto, el servicio no está mal tampoco, pero ¿será el mismo que usan los clientes? Mejor ni preguntar. Por si acaso, le damos 90 puntos negativos.
Quinto, preguntamos que dónde estaba la cocina…….y nos dice que podemos usar la misma que la del restaurante!! “Pa cagarse!” el descojone fue descomunal al ver a su mujer ahí cocinando entre las cacerolas más grande que he visto en mi vida!
¿Olor a curry todos los días a las 9 de la mañana? No gracias.
Un gran día después de todo, ¿no? Menos mal que al día siguiente María tenía la orientación de la facultad y quizás podrían ayudarle con lo de encontrar alojamiento o eso pensábamos, pero bueno, para nuestro consuelo todos los chicos estaban más o menos igual.
El lunes yo tenía que ir a desbloquear mi móvil español y a comprar un número de teléfono, para cuando volví, María ya había salido de clase y me esperaba en la cafetería donde trabaja Tania, la chica que nos dio las llaves de casa y tras contarle nuestra gran aventura ésta nos dio el número de teléfono de un antiguo casero suyo que tenía varias casas y que quizás nos podría ayudar, así que quedamos con él y vamos a ver qué sorpresa nos encontramos esta vez.
Entramos a la casa por el patio de atrás, por lo visto la parte de adelante es una tienda. Un patio bastante grande, un primer cuarto de baño con lavadora y secadora abajo y arriba una cocina bastante grande, con dos frigoríficos y muy bien equipada, por fin algo decente! El primer inquilino de la casa era un hombre “kiwi” (de Nueva Zelanda) muy simpático de unos 40 años largos que estaba cocinando algo que llevaba bastante bacon…en ese momento entra por el patio una chica china que nos saluda muy educadamente y se va a su habitación. La casa tiene una habitación compartida para los chicos, con sitio para 4 personas, pero es una habitación enorme con un escritorio para cada uno y todo muy ordenado, nos quedamos impresionados, casi tanto como el chico japonés que estaba durmiendo en una litera, que se despertó del susto al oírnos hablar. Subiendo las escaleras hay 3 habitaciones más, una con 3 camas para chicas y otra con 2 camas para chicas también, y la tercera sería la nuestra…una habitación espaciosa, con un escritorio grande y con sitio para otro más nos dijo el hombre y lo mejor de todo…..¡una vista increíble de los rascacielos de la ciudad! Así que casi sin pensarlo dijimos que sí.
Tenemos casa! (perdón, habitación)
BÚSQUEDA DE CASA I
Es domingo y tras 3 días en la tierra de Oz es el momento de ponerse a buscar casa, habitación o estudio, lo que venga primero.
Por la ciudad pueden encontrarse carteles en los semáforos anunciando habitaciones y demás, así que cogemos aquellos que más se acercan a nuestro presupuesto y a la zona que nos interesa (tiene que quedar cerca de la Universidad de Sydney y de mi escuela de inglés) por lo que buscamos los que están en el barrio de Glebe y Ultimo.

El primero que elegimos es una casa compartida que está en Ultimo, una zona bastante bonita y tranquila. Llegamos a la casa y nos atrevemos a llamar, desde dentro una mujer nos pregunta quienes somos a través de la puerta, total que nos presentamos y nos abre una mujer thailandesa gordita de unos 30 años que nos invita a pasar.
La primera en la frente, ZAS! El salón estaba separado por paneles de madera en no sé cuántas “habitaciones” con una cama en cada una, la señora nos dice que podemos usar la habitación grande…vete tú a saber a qué llamará “grande” esta mujer…total que subimos y despierta a su hermano (23 años aprox.) que estaba sobando en el cuarto. Dejémoslo en que la habitación era tamaño “estándar-ajustada”, ah, se me olvidaba decir que por supuesto en el saloncito de arriba también había apañado otro par de habitaciones de las suyas.
La mujer mientras nos dice que tiene un piso también en el CBD (Central Business District, como llaman ellos al centro de la ciudad) por si este no nos gustaba, qué lista!, y nos dice que tiene una habitación más grande y en la que vive menos gente por un precio bastante aceptable, así que le decimos que sí que queremos ir a verla, porque realmente la cosa no puede ir a peor…o eso pensábamos. Tan campante nos dice que en 5 minutos está lista para salir, así que nos baja a la cocina, nos prepara un té y nos deja esperando con su hermano, todo un personaje, pero un chaval muy gracioso que nos cuenta que sólo le gusta la fiesta, pero que ahí donde lo ves acababa de terminar un máster y le había salido un trabajo para el Estado japonés, donde le iban a pagar una pasta por lo visto, los hay con suerte porque además el tipo no hablaba ni papa de japonés.
Una vez estaba lista la mujer (20 min. después) salimos camino al centro a ver la otra opción. Esto no lo sabíamos, pero en algunas zonas de Sydney hay unas cuestas que te pueden dejar sin respiración cuando llegas arriba, así que ver a esta señora tan gordita fue todo un espectáculo, menos cuando nos tocó bajar unas largas escaleras, donde me ofrecí para ayudarle con la mochila que llevaba porque la estaba viendo sufrir un poco-bastante. Esa muestra de confianza le hizo tomarse la libertad de soltarme de sopetón la mochila más adelante cuando a ella le vino en gana, fue como, “Toma, llévame la mochila que estoy cansada”, podéis imaginaros nuestras caras en ese momento, la señora ni estaba cansada ni nada, lo que estaba es un poco “tocada” de la cabeza. Eso sí, se iba parando en todos los escaparates de las cafeterías para ver los dulces y no parar de repetir en su “maravilloso” inglés que todos le parecían muy bonitos…
Finalmente llegamos al sitio, un edificio de los más altos del CBD, impresionante. Planta 21, nos deja pasar y….¡más de lo mismo! ¡No puede ser! El piso no era muy grande, y podían vivir hasta 6 personas conté yo, en 2 habitaciones y en el salón. Era de cachondeo porque imaginaros cómo es la cosa que en el salón tenía la tele y justo en frente una silla, no había sitio para más ¿qué pasa? ¿Qué la tv se ve de uno en uno? jaja! de coña.
Resumen: Fracaso total y con María a punto de un colapso multifuncional. Pero bueno ¿es el primer día no? Además, todavía no ha terminado…continuará.
“GET INTO SYDNEY”
Bueno, tras pasar por 5 aeropuertos y tener 3 monedas distintas en la cartera por fin estábamos en Sydney.

Al bajar del avión nuestro vuelo coincidió con otro proveniente de Asia, y os podéis imaginar el río de chinos, japoneses, thailandeses, etc que iba por aquellos pasillos, era un aviso de cómo sería la ciudad…
Paramos en el servicio en parte para dejar que toda aquella “marabunta” se dispersase un poco, y fue una buena idea porque pudimos disfrutar más de la decoración del aeropuerto, donde hicimos un par de fotos y nos fuimos tan contentos. Ya una vez en el control de pasaportes la señora que me atendió ya te recibe con un “Hello mate!”, quizás en parte porque era el primer occidental que veía esa mañana, pero es increíble ¡el conocido buen rollo de los australianos empieza desde aquí!

Pasamos los controles sin ningún problema, casi como si nos dejaran las puertas abiertas, a pesar de haber marcado que llevábamos medicinas (paracetamol) y objetos de madera (alguna pulserita o collar) sólo nos preguntaron qué es lo que era pero ni siquiera nos hicieron enseñarlo. Una vez fuera, el tiempo era soleado e hicimos una primera llamada de teléfono a la chica encargada de darnos las llaves del estudio donde estaremos los primeros 9 días, me dio la dirección (menos mal que en la cabina había de ¿casualidad? Una libretita con un boli) y fuimos a por un taxi, al cual nos indicó el camino un currante de por allí con un sombrero al estilo Cocodrilo Dundee. El taxista era un señor mayor indio que no hablaba del todo bien inglés y que no se sabía la dirección, menos mal que alguien en su día inventó los GPS, pero era muy simpático, eso sí.
El taxi costó unos 40 dólares, desde el aeropuerto hasta el barrio de Glebe, algo carillo, pero después de tantas horas en avión y con tanto equipaje pensamos que era mejor que pillar un bus.
Llegamos a la cafetería donde habíamos quedado, nos dieron las llaves y nos fuimos directos al piso, para darnos una ducha caliente y dar un paseo por la zona para ver si encontrábamos algún sitio donde hacer una pequeña compra.
Ya estábamos en tierra firme!

EL VIAJE II
El vuelo a Shanghai fue bastante bien y muy tranquilo, aunque 12 horas son demasiadas horas para estar tranquilos, sobre todo porque nos pusieron 4 películas cada cual peor que la anterior (Bed time stories, una de Bollywood, una china de hace 10 años mínimo y Duplicity, esta última todavía se libra si no fuera porque ya la habíamos visto), de todas formas no se hace extremadamente pesado.

Ya en el aeropuerto de Shangai estuvimos más relajados y con internet gratis, que en Alemania había que pagar y no está el horno para bollos. Había algo que también me llamó mucho la atención aquí (que novedad en mí…) y es que los agentes de aduana tienen una maquinita al lado del mostrador con 4 botones asociados cada uno a 4 expresiones de satisfacción en caritas sonrientes o tristes y que servía para votar a la persona que te había atendido, curioso el “invento”, una vez hechas las votaciones nos dirigimos a comer.
Tengo que decir, para quien le interese, que había preguntado con anterioridad al consulado chino en España si podía salir a ver la ciudad y esto es lo que me dijeron:
“Desde el 1 de enero 2000, los ciudadanos españoles en tránsito a un tercer país pueden permanecer durante 48 horas en SHANGHAI (República Popular de China) SIN NECESIDAD DE VISADO, siempre que vayan provistos del correspondiente pasaporte, visado para entrar en el tercer país (si fuera necesario) y billete de avión en regla.”

En el aeropuerto conocimos a una pareja joven de franceses que también iban a Sydney, y comentamos algunas de las “maravillas” de los chinos, como que en el aeropuerto el 80% de los trabajadores no habla inglés o si habla lo hace fatal, y mira que es raro porque coincide que es la Expo de Shanghai y por eso pensábamos que habría más gente preparada para tal acto, pero nos equivocamos.
Otra cosa divertida fue a la hora de comer el plato que nos pedimos, sí, un plato para compartir porque era todo bastante caro en el aeropuerto. Pedimos Noodles con algas y ternera….la verdad es que estaba bueno, pero tenía una pinta asquerosa la ternera, parecían tripas aquello, la carne como desgarrada…el resultado fue que nos comimos sólo los Noodles.
Cambiamos 25E para poder comer y comprar agua, pero si lo llegamos a saber pedimos el dinero en España..menos mal que era muy poca cantidad, porque el gobierno chino se quedó con un 25% de lo que cambiamos, con lo que al final nos dieron 150 Yuanes.

El vuelo a Sydney fue con la misma compañía que el de Frankfurt-Shanghai, pero en un avión bastante más antiguo y los televisores se veían muy mal, eso nos libró de aguantar las películas que pusieron…no nos lo creíamos, pero ¡eran peores que las del primer vuelo!, menos mal que esta vez sí que nos tocó ventana….vimos el amanecer en Australia desde el avión, menuda pasada! El viaje ya merecía la pena cuando nos anunciaron que faltaban pocos minutos para llegar a Sydney. Mientras, nos pasaron las típicas preguntas de si llevábamos algo ilegal, de madera, comida, fruta, etc. y de repente….allí estaba! La bahía de Sydney, con sus calas, llenas de barcos y cruzando de costa a costa el Harbour Bridge, la Opera House y los rascacielos de la ciudad!! Un año y pico haciendo papeles, luchando contra la burocracia española y lo que es peor..con la Universidad! ahorrando todo el dinero que podíamos y por fin estábamos ahí, definitivamente en ese momento todo lo que pasamos queda olvidado, ahora sólo nos queda disfrutar!!
EL VIAJE I
Dicen que en martes 13 ni te cases ni te embarques…pero después de tanto tiempo luchando por venir a Australia como que nos dio un poco-bastante igual, así que ese día empezó el viaje.
El itinerario sería el siguiente (medido en aeropuertos): Sevilla-Frankfurt Hann-Frankfurt International Airport-Pudong (Shanghai)-Kingsford Smith (Sydney).
Salimos de Sevilla y llegamos a Frankfurt Hann a eso de las 11:30 de la noche, por lo que decidimos que lo mejor era dormir en el Hotel del aeropuerto, total, era un B&B y no muy caro. La habitación estaba muy bien, con un sistema de apertura de puerta por código como el de las Cajas Fuertes electrónicas, curioso para mí que no lo había visto nunca.
La chica de la recepción tenía un inglés perfecto, con el que nos dijo que no tenían habitaciones para los españoles por el palo que se llevaron en el Mundial de fútbol….evidentemente era una broma, pero te ponen una cara tan seria que te quedas un poco sin saber si reírte de verdad o reírte a medias, sobre todo porque nos tocó después de un hombre al que le dijo que esperara su turno para atenderle y eso que sólo se apoyó en el mostrador para escribir una cosa en un papel…nos quedamos en ese momento un poco serios por la mente tan cuadriculada que tienen, normal que sean tan buenos en la ingeniería, si todo se ha de seguir bajo unas pautas muy estrictas (sé el gesto que haría Luca en este momento jaja).
Al aeropuerto internacional de Frankfurt llegamos tras 1h y 30 min en bus. Pasamos al lado de un Hotel Hilton que están construyendo enfrente del aeropuerto, es un edificio acojonante, es como un submarino tamaño Titanic entero de cristal azulado oscuro…menuda obra de ingeniería, nos quedamos mudos al ver tal “bicharraco”.
Un vez en el aeropuerto fuimos a preguntar en un mostrador de la aerolínea con la que volábamos una duda que teníamos y el tío nos suelta: “Tell the story to them”…..básicamente nos dijo que le contásemos el “rollo” a otra persona de la aerolínea que estaba en otro mostrador….2 de 2 alemanes son bastante “secos”, no quiero decir nada…
Próximo destino:

DESPEDIDAS
A 6 días de terminar el que espero que sea el último examen de la carrera comenzará una de las experiencias más importantes de nuestra vida…nos vamos a vivir a Australia ¡como mínimo 6 meses! ¿Listos? ¡Empezamos!
En esos días voy a darme cuenta de lo que es necesitar más horas en un solo día…tengo que pasar todo el tiempo que pueda con la familia, amigos y terminar de cerrar algunos temas de la Universidad y sobre todo el tema de las maletas….con restricciones de 15 kg en el primer vuelo y de 20kg para el segundo, ¿resultado final? Pues mucha ropa que se queda en casa y que mi hermano seguro va a disfrutar……
Tras las despedidas de los familiares toca la de los amigos…en verano es complicado reunir a todos los que te gustaría, pero una barbacoa suele dar buenos resultados, sobre todo si la prepara JD! La fiesta pre-cumpleaños fue lo mejor, no me lo esperaba! Y el regalo menos! Esa camiseta de España que uno recibe el día antes de que seamos CAMPEONES DEL MUNDO….no tiene precio! Ahora le falta una estrella, pero ya lo arreglaremos. Os echaré de menos a todos!! Y por supuesto nuestros amigos italianos, o como nosotros los llamamos: la FAMILIA, que vinieron simplemente para decirnos adiós y desearnos lo mejor, increíble el esfuerzo que hicieron al “acercarse” a España para la ocasión, estas cosas te hacen valorar mucho más a los amigos. Por supuesto siempre quedan otros muchos en el tintero a los que no ha habido tiempo de avisar, como Jorge o Carlos V ¡ya os escribiré a ver si me perdonáis!

Éstos últimos días los aprovechamos para tomar algo del sol de Cádiz y comer aquello que sabemos que podremos echar más de menos….la paella vamos, y si juntamos a la familia en esto entonces ya si que no tiene precio, como esas olas que cogimos JD, mi hermano y yo…todos sabemos ya que el surf es en un gran % el compartir enormes momentos con las personas que te da la gana.

Y por fin llegó el día, Martes 13….te cagas, desafiando todas las supersticiones. ¡Allá vamos!
PRESENTACIÓN
Bueno, aquí empieza lo que espero que termine por ser un blog interesante tanto para aquellos que quieran conocer más sobre la ciudad de Sydney y la cultura australiana, pero sobre todo, para aquellos amigos y familiares que quieran seguirnos en este sueño-locura.
Espero poder ser constante y que salga algo bueno de aquí.
Un saludo!!
Dani y María

PD: Debido a falta de internet, jetlag y excusas varias, este blog empieza 9 días después de nuestra llegada. Perdonen las molestias.







